
Mi casa,
al principio,
era vacía.
Y durante mucho tiempo,
lo fué.
Poco a poco la fuí llenando
de recuerdos,
y otros sueños,
estanterías,
armarios,
paredes y
lamparitas.
Un día asombrada,
contemplé con disgusto,
mi hogar estaba recargado!
ya no quedaba más sitio...
Todas las banderas,
empezaron a caer...
Y así cayó la dinastía,
y en obras me lié.
Tiré la basura fuera.
El color de las paredes,
saqué,
Los muebles se me antojaron diferentes,
a la luz suspiré.
Imprenté mi huella,
y el olor que habitaba,
era el de mi piel.
Qué ilusión tenía!
ver mi templo florecer,
Me sentaba y admiraba,
mi obra,
y buen parecer.
Habían muchos sitios vacíos!
y me encantaba imaginar,
que tocará poner allí!
y mi alma volvía a volar.
Viajes y recuerdos,
vuelven a ocupar,
las estanterías,
las paredes,
y la luz de mi hogar.
Ahora que me fijo,
está como tenía que estar,
Esta es mi casa,
y tiene mi nota personal.
Siempre tuve miedo al vacío,
pero me doy cuenta,
al pensar,
que es sólo en este vacío,
donde se puede volver a llenar.
donde se puede volver a llenar.
donde se puede volver a llenar.
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