domingo, 29 de noviembre de 2015

Quien esté libre de culpa, que tire la primera piedra



Destapando la caja de los recuerdos,
repaso las conversaciones.
Y es de locos.

Perdí el control, 
me desquicié.
Lo siento.
Sentía mucho, 
y sentía que no era correspondida.
Y sentía tanto y tanto miedo,
por ver el final,
que lo provoqué yo! 
antes de tiempo.

Dos mundos completamente diferentes.
Esta descomunicación caía de cajón.

Tú,
del mundo de la farándula.
Alma libre,
lobo solitario,
y sin obligaciones.

Yo,
del mundo de casa.
Alma libre,
pero coja,
y con mil responsabilidades que me ahogan.

Es que no podía ser, de ninguna de las maneras.
Era imposible, y tenías razón tú también.

Me ha dado por coger el movil viejo,
mirar las antiguas fotos.
Y ahí estabas tú,
poniendo morritos.
Qué gracia me ha hecho, jajaja.
Quizás algo, sí que me has querido.

Me gustaría hablarte,
con el corazón,
pero la última vez que lo hice... no funcionó.
Tenía que haberte gritado que no te fueras,
y que no te fueras nunca!
haberte agarrado más fuerte,
darte los mil besos que tenía guardados en el tintero,
colgarme como una lapa de tu cuello,
decirte que es que yo te quiero.

Pero...
habría conseguido algo?
o me habría humillado aún más,
consiguiendo precisamente el efecto contrario,
con la voz de tu cabeza
diciendo que huyeras.

Déjame quedarme con los recuerdos bonitos.
La risa de la útlima cena,
la sonrisa de tu cara cuando te abría la puerta de mi casa,
el vaso de agua después de subir todas las escaleras de la tuya,
que me dijeras "come" mientras me empujabas la comida,
cómo si yo fuera un pajarillo,
y tú un oso bondadoso.
El whatsapp de despiértate ya..
el de estoy aburrido en casa,
y el de cómo estás.

No puedo retractarme de mi golpe de estado,
porque así lo siento.
Que no era la mejor manera..
estoy segura de ello.
Que tenía que haber tenido más mano izquierda..
pues también.

Però qué farem! 
si es que nadie es perfecto,
si es que sigo echándote de menos,
y lo mismito lo mismito,
que antes te echaba de más.


 

viernes, 27 de noviembre de 2015

Parches emocionales




"Ya todos somos piezas rotas.
Mochilas cargadas a la espalda.
Somos parches.
Y se aprovecharán de tí."

Odio decirte esto,
no te imaginas cuanto,
pero como siempre,
tenías razón.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

En honor a la verdad





En honor a la verdad,
diré que todo lo que he hecho,
lo he hecho por mí,
y exclusivamente,
por mí.

En honor a la verdad,
diré que no te quise nunca.
Que me autoengañé en quererte,
y que no me perdonaré jamás,
y que aceptaré todos estos cien años de soledad de castigo.

En honor a la verdad,
diré que nunca quise ser madre.
Que lo más hermoso que me ha pasado en la vida,
ha sido tener a mis hijos en brazos,
y el amamantarlos.

En honor a la verdad,
diré que al final encontré el amor.
Que fue algo grandioso,
y que aún después del dolor causado,
no dejaría de repetirlo por cien mil veces más.

En honor a la verdad,
diré que soy humana.
Que entro fácilmente en la piel de los demás,
y que siento sus sufrimientos,
y sus alegrías,
como si fueran mías.
Que a veces pienso que esto es un defecto,
y que no lo puedo evitar.

En honor a la verdad,
diré que devoro los libros.
Que me sirvieron durante muchos años para escapar.
Que aún ahora, 
escapo con los versos,
que me matan a veces
pero que otras me salvan.

En honor a la verdad,
diré que lo hice todo,
y que todo fue por mi decisión.
Que hice bien,
y que hice mal.
Que cometí errores,
que guardo azañas,
y que todo y todo
lo hice con mi corazón.
Que no lo guardo,
que no lo escondo,
y que nunca lo he podido callar.
Y que me sigue latiendo fuerte.
Que me dirige,
que me mata y me revive.
Y que ya es tan grande,
que temo que algún día se escape.

Y en honor a la verdad,
diré que soy Raquel,
que soy como el vino,
que lato con pasión las cosas,
que me río hasta de mí,
que cuando río, lloro.
Que la música me transforma y me lleva,
y que la adoro,
y que no podría vivir sin ella.
Que prefiero unas bambas a unos tacones.
Que me gusto más por las mañanas recién levantada,
que por la noche maquillada y peinada.
Que no me hacen falta grandes cosas.
Que vivo con lo pequeño.
Que me indignan las injusticias,
y que todo es siempre tan relativo.

En honor a la verdad,
diré que mis penas y alegrías,
para mí son.
Que las quiero a las dos,
y que sin ellas...
yo no sería lo que soy.
 

 

martes, 17 de noviembre de 2015

Aceptación



Pasan las horas, 
y pasan los días.
El sol, 
ha salido y se ha puesto durante no sé cuantas veces.
Y ya me hago a la idea de que no vuleves,
y ya me hago a la idea de que no vuelvo,
y ya me hago a la idea de aceptar que no era.

Cuánto tiempo es olvido?
Debe ser algo personal.
Por mi experiencia,
me calculo un año. 
Aunque creo que esta vez,
va a ser menos,
apenas a pasado un trimestre,
y ya es vago recuerdo.

Un trimestre más,
y no te escribo.
Aunque creo, 
otra vez,
que esta vez,
va a ser menos.

Y como algo genuino,
dejo constancia,
del recuerdo.
Me gustaría saber,
cómo se lleva eso,
saber si cuando pase un año,
me reiré al leerlo.

Ahora que ya sabemos que no vas a volver. 
Ahora que ya sabemos que no vuelvo,
ahora que ya sabemos que no era...
ahora que lo acepto,
ahora,
te dejo entrar,
y me muero, 
de miedo.

No sacaré más defectos,
lo prometo.
Y dejaré que me quieras,
y que nos soñemos.

 Se ha acabado,
esta cuenta atrás.

Ahora que no vuleves,
ahora que no vulevo,
ahora que no era,
lo acepto,
y me reinvento.










viernes, 13 de noviembre de 2015

Animalista sin causa








Y de repente,
una oleada recorre mi vientre.
Y luego otra.
Y quiero que vengas,
y que rompas la ropa,
que me cosas la boca.
Que levantes el asta,
que me muevas hasta las pestañas,
que  me cojas del pelo
y que te enfades,
si no me escuchas gritar. 
Que me susurres guarradas.
Que me pilles y me mates.
Que no tengas compasión.
Que no me voy a domesticar!
Ni aunque te derrames.

Tengo un kamasutra en blanco,
y un montón de imaginación.

Trae tú la espada,
que el escudo lo pongo yo.

 

jueves, 12 de noviembre de 2015

Sólo en los tuyos



Todo lo que he hecho,
lo he hecho por mi bien.
Por qué 
es doloroso.

Hay lunas negras,
que duelen.
Y es que nada es para siempre,
ni siquiera esto.

Miro al callejón.
Los muros son altos
y no puedo trepar.
Me he roto una y otra vez las uñas,
intentando escapar.

Retroceder,
no puedo,
ya soy diferente.

Y sin llegar a estrellarme,
siento un golpe seco.
La gravedad,
empuja mi cabeza contra el suelo.
Y en el silencio sórdido, 
saboreo mis lágrimas,
y mi sangre.
Como cuando recibí aquella paliza.

Y me gustaría perder la conciencia,
y me gustaría dejar de existir.

Y despertarme en unos brazos,
en los tuyos,
y acurrucarme en un cuerpo,
en el tuyo,
y poder ser frágil,
en tu envoltura.

Muchos años siendo fuerte,
crean necesidad de cariño.

O quizás no.
Porque ya no me vale cualquiera.
En lo brazos de cualquiera, 
no.

En los tuyos,
siempre en los tuyos.



 

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Yes we can


Bueno,
pues vamos a ser positivos,
que yo puedo.

Hoy el día se ha despertado con grandes nieblas en el itnerior,
pero que se han disipado a lo largo del día,
y ha lucido un sol espectacular en gran parte de todo el país.

Durante esta semana,
habrán grandes presiones atmosféricas.
Parece negativo,
pero no.
Darán lugar a más sol,
y a altas temperaturas.

Y las isobaras separadas,
auguran
gran calma aérea
y vientos de rachas muy cortas.

No sé porqué, 
me da la risa,
y tengo que parar de escribir.

Es que no me lo creo ni yo. 
Hay que ver la que he montado yo solita,
jajaja.

Oye algo positivo!
Me he reído!


martes, 10 de noviembre de 2015

Remedio balsámico


Mi garganta, 
me duele.
Se inflama,
estrangula todas las palabras,
y por la boca,
mueren.

Mi cabeza, 
me duele.
Laten mis sienes,
presión en mi cráneo.
Los pensamientos se aplastan,
y en las sinopsis,
mueren.

Mis ojos,
me duelen.
Presión ocular.
Las imagenes entran,
y antes de verlas,
mueren.

Mi corazón,
me duele.
Aprensión muscular.
La sangre entra y sale,
oscurece,
y muere.

Y para todo este dolor,
sólo hay un bálsamo de rescate.
Que quiere que destapone el frasco,
que quiere que beba su pócima,
que quiere que le ponga mi nombre.

Y yo,
dolorida,
me tienta beberlo.
Pero no encuentro el prospecto.
Y me niego a tomarlo,
una y otra vez,
sin conocer sus efectos.

 
 

jueves, 5 de noviembre de 2015

Un ying-yang perfecto




Ellos son mi vida.
Si pudiera explicar con palabras,
todo lo que siento cuando los veo.
Ojalá fuera mejor poetisa,
ojalá que expresarme,
no fuera mi problema.

Se acurrucan los dos en el sofá,
debajo de la manta,
y se miran,
reproduciendo un ying-yang,
perfecto.

Tan rubios...
Tan bonitos sus ojos de mar...
En la nena es de aguas turquesas,
en el nene es de océano tropical.
Andan con sus cabecitas,
piensan con sus pies.
Hablan por los codos,
y cuando ríen,
son sonoras carcajadas
las que retumban por la pared. 
Y también se enfadan,
vaya si se enfadan!
Y aunque me reten,
a mí me gustan así,
con carácter.

Me cogen de las manos,
y me besan.
Y con sus ojos de agua,
me miran como si fuera 
lo más grande de esta tierra.

Cuando llego de trabajar,
están ansiosos por explicármelo todo.
No paran de hablar,
se pelean por ser el primordial,
mientras yo,
apenas puedo quitarme la chaqueta!

Y entiendo porqué una persona sería capaz de matar.
Y entiendo porqué estamos los tres solos.

Les doy la libertad.
Y les doy las alas.

Hay quien me pregunta,
que cómo me gustaría verlos,
de mayor.

Y yo siempre les digo,
que me da igual.
Sólo quiero que sean
como ellos quieran que sean,
y que así sea,
siempre.


miércoles, 4 de noviembre de 2015

Risa terapéutica






La soledad.

Que no es lo mismo que estar solo.

La injusticia.
Que no es lo mismo que ser justo.

La maldad.
Que no es lo mismo que ser Maléfica.

El desgarro.
Que es lo mismo que estar muerto y sangrando.

Cuantos demonios puedo llegar a encerrar dentro.
Cuántos!
Que salgan uno a uno.
Que les quiero echar un manto.

Otra vez me aprietan el estómago.
Y me escurren.
Y me dejan echa un asco.
En la noche y sin bombillas.

 Y tú apareces con el aire a nuevo,
y llenando el tiempo de risas,
y diciendo eso,
de que la vida es rosa.

Y diciéndome que por supuesto, 
voy a superar mis miedos.
Y lo dices tan convencido,
que hasta yo me lo creo.
Tan fácilmente 
paras mis tormentas,
que hasta me pienso mejor persona,
desde que me enseñas.

Llevo unos días con mal dormir.
Tú lo achacas a que no puedo vivir sin ti.
Y me vuelves a hacer sonreir.
Menuda hazaña la tuya,
el sacarme sonrisas.

Nos miramos entre la multitud.
Y me miras,
entre admirador y depredador.
Y yo me hago la tonta,
pero cada vez que levanto la vista,
me topo con la tuya.

Y me hablas de ir a ver el Louvre,
y de ir a Francia,
y de pararnos en todos los pueblos,
y de pisar todas las carreteras,
y abrazarnos todas las noches.

Haces que levante al cielo,
esta mirada,
y que tropiece, 
con tus ojos brillantes,
y llenos de vida.
Es así, 
como esta pena,
pasa un poco desapercibida.

No sé si existe para siempre,
si se comen perdices o no,
ni si yo puedo ser tu princesa,
ni si tú quieres ser azul.

 Pero sé que mis días son mejores desde que aparecistes.
Que me pongo nerviosa cuando me subo a tu coche,
y que tú estás nervioso cuando me monto.
Que me coges de la mano y la acaricias.
Que te agarro el brazo y me apoyo.

Y que si aquí había un roto,
aquí me traes 
a un descosido.

Y sin importar todo lo que esté pasando,
nos reímos,
y así sabemos,
que todo estará bien.


 
 
 
 


 

martes, 3 de noviembre de 2015

El lado bueno de las cosas






Dice mi psicóloga que piense en postivo.

Todo es malo porque sólo se me ocurre pensar en lo negativo,
que menosprecio las cosas buenas,
y lo positivo que tiene mi vida.

Siempre he sido alegre y optimista,
en qué punto hubo la inflexión.

Dice, 
que los golpes que afrontamos,
nos hacen pensar así,
en negativo sin revelado.
Y que esto,
hay que revertirlo,
y aprender,
a encajar los golpes
con gracia.

Así, 
voy anotando en una hoja
todas las cosas buenas 
que me pasan al día.
Apenas salen dos frases,
y pensando mucho,
pero es verdad que por lo menos, 
hay.

Cómo mirar 
el lado bueno de las cosas?
No sé mirarlo..
bueno sí sé,
pero en el fondo no me lo creo.
Y eso,
es como no saber.

Ahora resulta, 
que hay una gran fiesta en la vida,
y yo sin invitación.
Y si tengo invitación,
pues no encuentro qué ponerme,
ni cómo peinarme,
ni el maquillaje adecuado,
ni calabaza a la que convertir en carruaje.

Esta vez, 
desconfiaba mucho 
de que me sirvieran para algo
todas estas consultas.
Pero es cierto, 
que mi nivel de ansiedad ha rebajado.
Y aunque sigo sin creérmelo mucho,
intento ver el lado bueno de las cosas,
y pensar en positivo.

Vivimos muchos años.
Y es antinatural.
Llegamos perdidos, infelices.
Es por las edades a las que llegamos.

O sólo soy yo.
Pero no creo, 
mi caso sólo es un copia y pega de otro montón de dosieres archivados en la consulta.

Y me dice que no piense!
A mí!
Que me paso todo los segundos pensando!
Pero realmente hay momentos de no pensar nada?
es que es imposible,
en algo se piensa seguro.
Y cómo no pienso?

Sinceramente, 
no sé si va a poder hacer algo conmigo.
Porque el hacer, 
lo tengo que hacer yo.
Y yo, 
no sé que hacer.
No sé cómo hacer.
No sé por qué hacer,
ni sé, 
dónde hacer.

Más perdida que una brújula sin norte,
y más liada que la pata de un romano.

De verdad se puede sacar provecho de algo de aquí dentro?
 

lunes, 2 de noviembre de 2015

Y por las noches, todo es cambio de postura, y encuentro telarañas, por las costuras




Echo de menos,
una conversación inteligente por las noches.
Entro en la cocina,
y hace tiempo que no estás.

Ahora cojo el portátil.
Pero no me responde.
Ni me responderá nadie,
así como tú.
Nunca más.

Tú enseñabas,
yo, disfrutaba con aprender.
Y hablábamos, y hablábamos, y hablábamos..
por qué no nos grabamos nunca al final?
Porque no querías verte.
Te avergonzabas de ti mismo.
Si te hubieras visto con mi mirada...

Es duro que no te quieran,
pero más duro es 
ser incapaz de amar.

Las tentaciones de volver son muchas.
Me gustaría que fueras,
sin más razón que ser.
 Pero recuerdo tu otro estar,
y me dan escalofríos.

Qué putada,
más grande.

Me seguiré sentando en el balcón sola,
viendo pasar en la noche,
el camión discordia,
sin echar humo a la luna,
pero echando toda la carne en el asador.

No hay inteligentes felices, 
ya lo sabemos.

 Es el peso que hay que soportar.

En esta bujería que inventamos,
te siento,
y siento el sufrimiento,
como si fuera mío.

Me gustaría preguntarte 
si has sido capaz 
de volver a hacer brujería. 
A mí me apena pensar que quizás
no la voy a sentir nunca más.

Y me gustaría contarte tantas cosas!
este año sin ti ha sido apabullante!
y me hubiera encantado poder contártelo todo
todo y todo. 
A ver qué opinabas, 
a ver si te sorprendías,
a ver si alucinabas!
y estoy segura que sí, habrías alucinado.
Cómo yo aluciné cuando lo conocí!
Qué cosas tiene la vida!
parece todo un ensayo satírico.

Y es que ésto,
a quien se lo cuente,
no se lo cree.


domingo, 1 de noviembre de 2015

Llorar... sólo de placer






Falta poco para que tome una decisión importante.

Debo ser fiel a mis creencias, 
y fiel a mí,
para no errar.

Tememos a lo nuevo.
Por qué.
Sin arriesgar,
uno no sabe nunca,
si puede ganar.
Y perder perdemos!
sin apostar.

Tengo luz dentro,
pero sólo con una mala brisa,
se puede apagar.
Me sé sus defectos 
me sé sus virtudes.
Y la quiero con toda el alma.
Y brilla dentro de mí.
Y si tengo que protegerla,
pues la protejo.
Y si tengo que romper con todo,
pues rompo.
Y si tengo que renacer,
pues renazco.

Pero... es eso lo que quiero? 
renacer?

A priori, da un poco de miedo.
Miedo a volver a los insomnios,
miedo a volver a las pesadillas,
miedo a otra vez, 
sentirme usada.

Nunca más, 
faro de ciego.

Por lo tanto,
si no quiero ser
sólo una víctima más...
la decisión es la correcta.

Aún siento celos,
y no soy celosa.
Qué dolor el de esta humillación.

Lo que más ha dolido,
no ha sido no ver sus ojos,
ni apoyarme en su pecho nunca más,
ni hablarle sin que él pensara en nada,
ni que no me quisiera.

Lo que más ha dolido,
como siempre,
ha sido la mentira.
La falta de franqueza,
el miedo a decir la verdad.
Este juego con mi alma.

Con todo lo que me ha tocado vivir,
con todo lo que he pasado.
No se le caerá la cara de vergüenza?

Y una vez más, 
me toca esto de decir,
que ésta no es mi guerra.

Mi mejor amigo,
me solía enseñar:
quien te quiere, 
no te hará llorar.

Así que brindo por este nacimiento.
Y prometo, 
que si algún día vuelvo a llorar,
será de placer mientras me follan.

Amén.