miércoles, 28 de diciembre de 2016
Desnuda
Esto se complica un poco. Quería alejarme sin hacer mucho ruido, pero no me dejan. Qué le cuesta a la gente dejarme en paz?
El paso número uno ya lo he ejecutado. No voy de viaje y he conseguido que los demás vayan sin mí. Resulta que era el pilar y el centro de unión de todos y que sin mí, nadie quería ir. Me he sentido hasta importante. Les he tenido que soltar una buena bronca y unirlos para que se vayan sin mí. David me ha pedido que no me derrumbe, que soy su referente y que está saliendo adelante gracias a mí. Joder, esa es mucha responsabilidad para una don nadie como yo. Si supiera que seguramente me pasaré el fin de año llorando en mi casa dándome pena de mí misma... no sé que clase de referente soy para nadie.
La cuenta de instagram ya la tengo bloqueada. He resurgido con otra, me gusta mucho y no quiero renunciar, pero quiero ser anónima, empezar de nuevo. David me ha encontrado, pero él no me importa. Lo dejaré que esté.
Llevo dos días sin comer. He perdido un kilo y medio. Ni correr ni gym ni leches, un buen disgusto y los kilos se van volando. Quizás debería empezar a comprar natillas. Tengo la nevera vacía.
Cada vez voy interesandome más por el poeta Margarit. Resulta que fue amigo íntimo de un escultor, pintor artista muy famoso de cataluña. En los libros incorpora dibujos de él. Me ha parecido bonito. La amistad... divino tesoro.
El paso número dos lo ejecuto después de fiestas según mis previsiones. Voy a romper con todo. Me saldré de todos los grupos. Del facebook. Desapareceré durante un tiempo. Quiero volver a empezar. Lo quiero y lo necesito. Tengo que olvidar estos últimos años. Olvidarlo todo, dejar atrás el dolor y darme la oportunidad de volver a empezar. Y no quiero ver fotos sin querer, ni comentarios sin querer, ni nada de nada. No me interesa. Me toca ser radical y cortar de raíz. Lo he hecho una vez. No pensaba que tendría que volver a hacerlo pero ya ves... la vida me vuelve a liar.
Me desprendo de todo,
de emociones,
de sentidos,
de ropa
de maquillaje
de todo.
Me quedo desnuda,
en la playa
yo, yo misma
y el azul.
Robinson Crusoe
sobreviviendo al naufragio
Heroína o azaña,
da igual,
que etiqueten lo que quieran.
Soy transparente en el aire
luminosa y blanca.
No pienso permitir que me contaminen
nunca más.
Allá se queden con sus banderas
que la bandera de mi casa
siempre será nuestra ropa tendida
ondeando en este sol de invierno.
domingo, 25 de diciembre de 2016
Un beso, y sonríe
Toca ser madura. Visto lo visto, debo pensar en mí. En lo que es mejor para mí, y cerrar puertas.
Cuando hoy he visto la foto casi me muero. Ahí estabas tú, cenando con mi enemiga. No es buena para tí, he pensado primero. Pero quizás tú tampoco lo seas para ella. Hacía tiempo que no te veía. Es lo único bueno que saco de la foto. Ver tu cara otra vez, tu nariz, tu semblante serio. Después del cuchillazo he ido recapacitando. El Iván me hace daño. Dice que me quiere... pero no lo hace de verdad, y hoy me ha dado la puñalada trapera. Casi casi me consigue... pero cada vez me doy más cuenta de que no es para mí y que no me hará nunca feliz. Es buena persona, pero a veces es ruín, calla lo que le interesa y manipula a las personas a su manera. No me gusta. Y yo no soy tonta.
He recapacitado mucho sobre todo lo que ha pasado últimamente. Me doy cuenta cuanto te amo aún con una simple foto. Aún después del portazo, aún después del "lo siento, no eres tú, soy yo", aún después de que huyeras permanentemente de mi vida, aún después de que no quisieras quererme, aún después de todos los cataclismos del mundo mundial... aún así, aún te quiero. Una puerta dolorosa que tengo que ir cerrando poco a poco.
He pensado que debía ser práctica y evitarme cualquier tipo de dolor extra. He pensado en lo que quería y en lo que no. He pensado... qué me apetece?
Después de un rato, he sacado algunas conclusiones de primera instancia. He bloqueado mi cuenta de instagram. Se acabó. A nadie le importa lo que pienso o siento, y a nadie necesito contarle nada, ni para que me alaben. No me importa, y eso da igual. Así, cierro un gran ventanal público que me llevaba a ti. Porque inconscientemente, la mayoría de las veces que publicaba, era para tí. Fuera.
La segunda acción es parar a Iván. Se acabó todo. Ni como amigo. Un conocido y punto. No me va bien su querer, no me va bien sus arrebatos de celos, ni de ira, ni de nada. Realmente no ha sido un buen amigo, y han habido momentos en que me lo ha hecho pasar francamente mal. No podemos ser amigos ni lo seremos nunca. Esta puerta también se cierra.
Respecto a Alemania, no pienso irme de viaje. Mañana por la mañana empezaré a mover hilos a ver si con un poco de suerte Mer coge mi plaza. Si no... pues perderé el dinero. Me da igual. El dinero sólo es dinero, pero yo valgo mucho más, y no pienso hacer nada que no me haga sentir bien o que pueda hacerme mal. No voy, lo he decidido.
Respecto a mí debo frenar el ritmo. Bueno, se va a frenar igualmente quiera o no. Mis hijos, mi casa, y mis estudios deben ser lo primero, conjunto con mi rutina de deporte que me ayuda a sentirme mejor y más ágil.
Luego he pensado que si no voy a Alemania... no sé que haré en fin de año. No sé que hacer. Intentaré tirar de contactos a ver si lo puedo pasar con alguien y listo.
Me pregunto si te habré hecho daño. Si te ha dolido que me liara de nuevo con Iván. Surgió así. Yo lloraba desconsolada, y tan y tan desconsolada, que necesitaba un abrazo de quien fuera, y en aquel momento, él estaba ahí. Al principio pensé que al fin y al cabo, si se dió la situación fue porque tú la provocaste en cierta manera. Pero me pregunto si te dolió, o si me querías tan poco que no te importo mucho y olvidaste rápido en otras manos el suceso.
Me hubiera gustado que sí te jodiera. Me hubiera gustado que hubieras venido a por mí, a gritarme, o a llamarme de todo, hecho un miura de celos. Me hubiera gustado cerrarte la boca con un beso. Llorar en tu pecho mientras me acaricias el pelo. Y dejarlo ser todo.... dejarlo ser por fin.
De todas maneras, que más da. A estas alturas de la noche Mer te tendrá fichado, teléfono facebook y lo que haga falta. Te acosará. Te la follarás.... y ya está, te desencantará rápido. Mer es así, superficial e hipócrita.
Respecto a mi soledad, opino que me viene bien escribir. Puedo contar como me ha ido el día, a modo de diario. Como son mis paranoias, mis sueños. A veces sale algo bueno y todo, y a mi me llena y suplo la necesidad de contarle a alguien mi día a día, o no sentirme tan sola cuando no estoy con mis niños. Es un buen método.
Me ha caído en las manos un libro de un poeta, Margarit. Y me ha caído en las manos de la forma más rocambolesca que te puedas imaginar. Y me encanta. Lo he leído un par de veces. Habla de la amsitad, del amor, del mar, y tiene un poema que se llama Raquel, precioso. Hacer cosas que me gusten es un gran paso para afrontar la situación, aceptarla, y seguir adelante con mi vida, que aunque no quiera verlo, muchas veces es maravillosa.
Te quiero y espero que estés bien. Me cuesta no coger el teléfono para llamarte y ver como estás. Me cuesta horrores. Pero diste el portazo, y ya no se puede desandar el camino, por mucho que me pese. Supongo, que así es la vida. Estamos hechos de nuestras elecciones, de las decisiones que tomamos.
Un beso. Y sonríe. Si por desgracia tengo que ver otra foto tuya, porfavor... déjame verte sonreír.
martes, 20 de diciembre de 2016
Derrame
Y ahora tengo que comerme toda esta mierda yo sola. En qué estaba pensando dios mío. Un desastre desde los pies hasta la cabeza, pasando por mi asma, por mi arritmia y por mi singracia. Me siento horrible. Rota, podrida por dentro. Esto se arregla? y que hay de mis hijos.. mis niños... qué hay de ellos! esto es tan injusto también para ellos! Me rompo, he roto, me desmorono al suelo y enla caída me transformo en agua como si de una fuente se tratase que inunda todo el piso de un palmo de agua y llena de humedades las paredes. Me rompo y me derramo sobre mi cárcel. Y no quiero salir de aquí. No quiero irme, no quiero viajar, no quiero hablar, dejo de ser humana para convertirme en elemento. En agua que cae y se derrama del cántaro por doquier. Siento que muero. Y muero.
Balada menor
Vaya puta mierda de día. Ahora resulta que no soy feminista. Que disfrutar del sexo y ser un ser sexual está reñido con el feminismo. Pues que se vayan al cuerno. Me encanta el porno y me encanta disfrutar del sexo y de mi hombre cuando lo hay. Y me gusta que se respeten a las personas. Amo la libertad y suelo ser respetuosa. Pido el mismo trato para mí. Pero no lo entienden. Dicen cosas sin sentido, con odio. Son feministas tóxicas, lastres para las mujeres. Sólo se quejan, pero no hacen nada para cambiar las cosas desde una manera lógica y sin dañar a nadie. Siempre me había considerado feminsita, y ahora resulta que no estoy en su círculo. Pues me da igual. Yo tengo el mío propio y ellas no están en él.
Pero me siento rara. Como excluida de este mundo tóxico y superficial. Estoy en otra órbita. Debo ser de otro planeta. Por más que lo intento, aquí no encajo.
Y mi espada de corazones me sigue atravesando. Y dejo que duela. Que llegue al máximo. Que baje la intensidad. Abofetea la cara, encoge el alma, y vacía el aire entre nosotros. No sé qué duele. Si no estar juntos, o el desprecio como persona. Qué es lo que duele más. Que no me merecía... lo sabíamos los dos. Se acabó Raquelita, deja que pase el tiempo y se irá del todo. Las entrañas que me arrancó y se llevo como triunfo en la mano, volverán a regenerarse. Estate tranquila, y deja que pase el tiempo. Date tiempo. Date la oportunidad de regenerar.
Hoy es un día de aquellos en que sólo hago enemigos. Yo los entiendo a todos, pero soy tan profunda que no pueden acceder a mí. Se quedan en la superficie pelenado, y yo, no entro en guerra. En el fondo me dan pena. Pero debo dejar fluir y no cargar el mundo a mis espaldas.
Sólo soy una humana. No puedo salvar el mundo. Ni debo hacerlo. Que cada uno cargue su cruz y me acompañe a llevarla. Así es la vida. Y así la contamos.
PD: ojalá yo supiera hacer canciones. Lo he intentado pero no sé. Así que te dedico una balada, la más triste, con piano, por supuesto. Con notas trágicas en menor, y desgarros de guitarra, platillos vibrantes como serpientes, y un bajo al ritmo y sintonía del corazón. Puedes escucharla?
sábado, 17 de diciembre de 2016
Carta de despedida
No descanso ni cuando te tengo,
ni cuando no.
Vivo en un sinvivir constante.
La tristeza se apodera de mí,
sin avisar.
Me atropella,
nubla mi cara,
marca los surcos
de la edad de hielo.
Y a mí me gustaban hasta tus arrugas de idiota.
Esto se acaba.
Velo este entierro.
Muero
renazco
muto
metamorfoseo
y cambio
o tal vez
sólo maduro.
He disfrutado de la vida.
De la vida es bella,
del anochecer,
del amanecer
de la playa
de la montaña
de los silencios
de los tambores
los cigarros
las plazas
la gente
las luces.
Disfruto de mi arreglo interior.
Pienso en que he sido buena,
mala, malísima,
despistada
friki
lisa
torpe
llorona
alegre
risueña
miedosa
luchadora
valiente
y más cosas.
El año se acaba
y ha sido muy duro.
Con mis 35 otoños,
mis 34 inviernos,
algunos dias sueltos
atemporales,
y algunos momentos de lucidez.
Ya basta de lucha.
La guerra ha acabado.
De valientes están los cementerios llenos,
y de cobardes mi pasado.
Se acabó.
Mi vida debe seguir.
Ojalá no te vayas.
Os querré siempre
en el silencio de mi ordenador.
Raquel, y sus siete vidas.
viernes, 16 de diciembre de 2016
Bossanova
Pero si me dejas esta noche yo te doy... todos los besos que te debo.
Ya sé siempre digo que empiezo a partir de hoy, que luego nunca me atrevo...
pero si me dejas yo te canto una bossanova, no te voy a dejar, ni un minuto sola,
si te dejas llevar como el mar lleva las olas... hasta las rocas.
Hay tragos que son amargos, hasta los del mejor vino,
unos cortos otros largos.. pero todos son dañinos.
Pero si me dejas yo te canto una bossanova... no te voy a dejar ni un minuto sola...
Pero si me dejas esta noche yo te doy.. todos los besos que te debo.
Ya sé que siempre digo que empiezo a partir de hoy, que luego nunca me atrevo,
pero si te dejas yo te canto una bossanova, no te voy a dejar, ni un minuto sola.
Si te dejas llevar como el mar lleva las olas... hasta las rocas.
lunes, 12 de diciembre de 2016
Brisa marina
El reloj va pasando los minutos. Ya casi son las 0 y no me he dormido. El tiempo pasa. Las agujas continúan marcando el ritmo. Y el tiempo que pasa, pasado está. Y no vuelve.
Y si con estos pasos, que voy dando de gigante, te quedaras atrás. Ya son tantas vidas. Tantas.... Hacía tiempo que no lloraba por la noche. A veces no puedo dejar de sentir lástima por mí misma y lloro en silencio. Pero no lucho. Dejo que vengan, que estén el tiempo que quieran estar, y que se vayan cuando quieran. Supongo que esto debe ser cicatrizar esta herida que he mantenido abierta durante tanto tiempo. Esta claro, que lo que no mata, hace más fuerte.
Hoy he tenido un día de locos. De arriba para abajo, corriendo a ratos, concentrándome a otros, con un millón de pasos de un lado a otro. Estos días se han convertido en mi rutina. No sé muy bien porqué, pero últimamente no paro nunca. Y cuando paro, a veces viene el agua a verme, a recordarme que soy humana, a enseñarme las heridas, a lavarlas y limpiarlas para que puedan cerrar correctamente.
Esta noche quiero convertirme en una suave brisa. Si puede ser, que sea una brisa marina. Aire con olor a sal. Ese aire que se cuela por la ventana en un día caluroso de verano y refresca una luminosa estancia. Eso quiero ser. Aire fresco en un caluroso verano. Pero aire salvaje de mar, no la domesticada brisa de tu ventilador.
Te sigo queriendo. No sé cuánto va a durar. Realmente ni lo sé ni me importa. Que venga y que se vaya y que campe a sus anchas. Porque es que aún así, me siento feliz.
miércoles, 7 de diciembre de 2016
La casa de todos
Si fuese algo, probablemente sería arena.
Compacta cuando se moja,
deslizante si está seca.
Si fuese algo, me gustaría ser aire.
El aire que entra por tu boca.
aire que infecta.
Si fueses algo, serías camuflaje.
Pintado de verde, en mis caderas.
Pintado de azul, en las tavernas.
Invisible si te vas,
carne cuando apareces,
marrón impavido en tus ojos,
cuando miras impertérrito,
mi chispa, mis morros.
El otro día sonó una risa.
Era tu risa.
Recordé la expresión de tu cara risueña,
de tus dientes de ratón,
siento decirte que colmillos... no son.
Si yo fuera casa, sería sólo de una planta,
de vistas al mar,
tendría ventanas abiertas,
de marcos de madera blancos
y cortinas al aire, de seda.
Si yo fuera casa sería blanca,
de tejado azul cielo, azul mar,
de cara soleada,
y de puertas abiertas,
para que todo el mundo pasara.
Me doy cuenta, abuela, que te falto cuando me centro en mí misma. Me olvido del resto, de los que no tienen nada, de los que no se acuerda nadie. Lo siento. No soy nada, nada tengo, y con nada vine, y nada me llevaré. Con cualquier cosa, cualquier emoción, debo estar agradecida y guardarla en mi alma. Siento faltarte sin darme cuenta abuela. Hoy es tu santo. Te he recordado muchas veces hoy. Hacía tiempo que no te recordaba tan a menudo. Aunque confieso que casi nunca pasa un día sin que me acuerde de ti. Estás dentro mío y te llevo conmigo, a donde quiera que vaya.
jueves, 1 de diciembre de 2016
Los peces no se mojan
"Mamá, ¿si llueve, los peces se mojan?"
"no hija, los peces siempre están en el agua y no se enteran".
Quizás los peces no conozcan la lluvia, ni siquiera sepan lo que es. No se puede ver lo que pasa en otro estado cuando estás sumergido en él mismo. La matrix que forma una dimensión puede provocar que no veamos la forma que adquiere en otras dimensiones, porque lo inunda todo. Sólo podemos ver una mínima parte si nos fijamos en nuestro entorno. Para poder ver un global, un todo, hay que salirse de la matrix y echar un ojo. O dos, o todos los que hagan falta. Y aún así, siempre estaríamos envuletos en alguna materia que oculataría los otros estados.
Sigo pensando a menudo sobre qué es la realidad. Si es lo que yo veo, o lo que ves tú, o lo que ven los demás. Todas son realidades diferentes en función de como lo vive cada uno. Tengo facilidad para empatizar. Puedo ponerme en varios lugares diferentes. Sentir cosas diferentes que sienten los demás.Y así me convierto en una esponja de conocimiento humano. Soy Humánez. Qué tiene que ver mi apellido en esto.
La calma, la tormenta, el sol y la lluvia, el aire, el frío, la humedad... todo viene de los adentros profundos. De los sentimientos. Porqué sentimos así. Donde se esconden que no los vemos.... y me viene a la cabeza el cerebro, ese gran desconocido. Las emociones se pueden regular de manera artificial. Todo es química. Y física.
´Quizás Dios juega a convertir el agua en vino. O quizás es un gran alguimista. O quizás Dios esté en el cerebro, jugando a unir compuestos para crear pensamientos.
La muerte cerebral debe ser una gran tragedia. Cada cerebro muerto es una mina de oro que se pierde. Y sin embargo, todos los cerebros son iguales. Anatómicamente sí, claro. Pero coexistiendo en diferentes estados y mutaciones que producen una diversidad de estados increíble.
Los peces no ven la lluvia. Puede que algunos la sientan aunque no sepan lo que es, porque estén cerca de la superficie y noten las vibraciones. O porque estén dotados de sistemas auditivos que escuchen el ruido del agua, o por casualidad.
Los peces no ven la lluvia, pero existe, aunque no se mojen.
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