lunes, 30 de octubre de 2017

viernes, 20 de octubre de 2017

Miedo a ahogarme

 Resultado de imagen de ahogo emocional



Tengo una situación que no se cómo abordarla. A menudo me dejo llevar, y lo único que hago, es no hacer nada. Claro, que no hacer nada cuando hay implicados los sentimientos de otras personas, pues no está bien. Pero sin embargo, me dejo llevar.

Hay días que creo que esta situación me está causando tanto daño como beneficio. Es placentera, claro está, pero sé que es irreal. Lo sabemos, vaya.  Y aún así, nos dejamos llevar.

Otros días pienso en soltar el salvavidas. Hay días en los que tengo la certeza de que es el paso a seguir. Soltarlo, y ahogarme del todo. Pero me da un miedo terrible. Y sé que lo tengo que hacer. Me esperarán días de oscuridad, semanas. Y me aterra.

Algunos días pienso en que no es necesario ahogarme. Puedo tirar un tiempo así. Sobrevivo. Y dios dirá, y el tiempo también.

Esta noche he dormido fatal. He tenido un sueño corto donde he visto a un hombre. Era moreno, y los ojos no eran azules pero eran especiales. Me atraían. He soñado que me hacía un gesto con la cabeza y le seguía. De alguna manera me estaba protegiendo. Yo sentía que era él, el que es para mí. Él me quería suya también.

Últimamente es a un desconocido al que siento. El que viene a verme algunas noches y me arrastra a seguir un poco más. Pensaba que iba a ser doctor. El de esta noche tenía estudios pero no lo era. Creo que era farmacéutico. Creo que va a ser un compañero de profesión. Como en las dos profesiones estás cara al público atendiendo y ayudando a enfermos, a veces las vibraciones me confunden. Lo miraba sin decir nada y me atraía profundamente. Tiene que ser alguien que es para mí y aún no lo conozco.

Dejarme llevar o ahogarme, esa es la cuestión.

Me voy a dejar llevar. A ver qué pasa.

lunes, 16 de octubre de 2017

My Sweet Lord

 

Me encuentro en plena operación limpieza. Estoy sacando a personas tóxicas de los armarios y tirándolos a la basura. A la gente mentirosa la estoy ahogando con agua por el fregadero. A los envidiosos y criticones los sacudo por el balcón. Y a toda la gente oscura y negra que impregnan de mierda todas las vivencias viscerales, les echo lejía y se funden rápido.

No me interesan en absoluto, para nada. Cada vez estoy más sola, es cierto. O al menos esa sensación es la que tengo a priori. Pero sé que no es así. Si reflexiono, me doy cuenta que es precisamente ahora cuando más acompañada estoy. Quizás no es en cantidad. Pero sí en calidad. Voy sobrada. Y me siento feliz.

Los que me quieren, están. Y no tengo que obligarlos, ni me hace falta competir, ni me hacen sentir que compito con otra gente. Están porque me quieren y les gusta como soy. Y es así de sencillo. No hay más historia que ésta.

Y los demás, pues que sigan su camino pero lejos del mío. Porque no sólo no me quieren, si no que son retales humanos que arrastran un montón de problemas emocionales, que focalizan en mí, como podría ser en otra víctima, todas sus miserias humanas.

No
me
interesan.

Estoy contenta. Estoy feliz. Tengo a mi lado gente que me quiere, y que me quiere bien. Y estoy orgullosa de mí, de esta limpieza.

Todo esto, me hace coger más confianza en mí, creer en mí, y sentirme mucho más valorada por mí misma. Me hace sentir fuerte. Y me gusta.  Me gusto yo, me gusta mi vida, me gustan las cosas que me gustan, me gusta ser yo y no me cambiaría por nadie de este planeta. Y lo que más alegra a mi corazón, es encontrar a personas que sienten lo mismo, y que me dan su amor, simplemente porque creen en mí. Mi vida, mi amor, resplandece en un millón de soles. Y algunas lágrimas se escapan, y lloro, pero esta vez  es de emción positiva. Son lágrimas de alegría del resplandor de un millón de soles.

Gracias señor, porque después de tantas noches suplicando, pidiendo ser feliz, me los has regalado. Gracias.

lunes, 2 de octubre de 2017

Bridget

Pues sí. Se cumplen las estadísiticas. Todos los tíos con los que he estado, después de dejarlos encuentran pareja en un promedio de 2 o 3 meses.
No sé muy bien como tomármelo. Por un lado pienso, mira que suerte! han conseguido estar felices y radiantes. Por otro lado pienso, porqué tienen que pasar por mi para tener pareja? tan mala soy? es que no sé, no sé como tomármelo.
Y claro, se añade el dolor de la ruptura al dolor de ver como rehacen sus vidas tan fácilmente. O sea, que les he importado un pimiento.
Cada vez me parezco más a Bridget Jones.

A menudo me embarga la tristeza por dentro. Siento el corazón como apretado y los ojos se me humedecen un poco. E imagino que soy la protagonista de alguna peli, de esas en que la prota está hundida en la miseria y tras un montón de peripecias que le pasan, consigue lo que quiere. Y así, cuando me embriaga la pena, la paso soñando. Soñando en nubes de papel.

Y son todas tías estupendas. A menudo como yo pero en superlativo. Como mi yo en superguerrero. Debo pertenecer a la media mediocre. Por eso estoy sola. Un ferrari no ligará nunca con un corsa. Y así es como debe ser la vida, supongo.