viernes, 2 de octubre de 2015

No sé nada

Yo no soy poeta. Escribir, siempre he escrito, pero no sé hacer poesía. Soy más bien una balada triste, que aunque a ratos se disfrace de polka, siempre vuelve a mi yo, en menor siempre.
Sin embargo, esta reina sin corona está en paz. Y no sé porqué, en esta paz me da por llorar. Qué lejos han quedado mis días felices y alegres y llenos de vida. Qué doloroso ha sido esto de encontrarme a mí misma. Y cuantas almas me he llevado por delante.
Y lo he pagado. Y lo he pagado con creces. Y lo he llorado, y lo he matado, y lo he resucitado para volver a matarlo. Y he saldado mi deuda.
Sigo pensando que no sé que pinto yo aquí. Una pieza de puzzle que no encaja. Qué sentido tiene vivir. Porqué estamos aquí. Qué misión tenemos que cumplir. Tan perdida, que cada imagen que percibe mi vista, impacta como algo rarísimo, en mi retina.
Ya lo he hecho todo en mi vida. He amado, he reído, he odido, me he divertido, y todas estas cosas las he hecho mucho y con toda mi alma puesta en cada momento. He tenido mis dos hijos. Mis dos grandes soles. Cómo puede hacerse responsable de ellos alguien como yo. Mis petits. Como los adoro. Ojalá me perdonen. Yo no puedo.
Mar y cielo, ya no te necesito. A ti tampoco. La carga ha completado, y paso de nivel.
Te he querido mucho. Creo que no te va a querer nadie como yo.
Te perdono. Te perdono por hacer que una persona, prefiriera el infierno al cielo, sólo por estar contigo. Que no te queme tu infierno. Descansa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario