miércoles, 1 de marzo de 2017

Un recuerdo

 Resultado de imagen de foto cama te quiero


Estaba poniéndome la ropa para salir a correr un rato, cuando me ha venido a la cabeza un recuerdo. No he podido salir. Me he quedado pensando y he decidido coger el ordenador.
Recuerdo aquella noche. Estábamos tumbados en la cama, desnudos. Me apoyaba en tu pecho enredando mis dedos en tu pelo. Eras muy suave. Me encantaba tocar tu vello rubio, y hacerme una almohada allí. Recuerdo que dijiste alguna chorrada, y mientras me reía te callaste 3 segundos. Acercaste tu boca a mi oído y me dijiste te quiero. Levanté la cabeza y vi tus labios  un poco temblorosos, esperando a ver cómo reaccionaba. Siempre me dijiste que tenías miedo al compromiso, "como casi todos los hombres", me decías. Debió ser duro decidirte a hacerlo. Miré tus labios, miré tus ojos, te miré la expresión medio asustada pero decidida. Y te besé dulcemente. Nos abrazamos y empezamos a liarnos otra vez. "Yo también te quiero". Era un frenesí.
Te echo de menos diablo. Cómo estarás. Me pregunto llorando, si has podido salir y superarlo. Si alguna otra te echó el cable que yo no fui capaz de sostener, si has podido salir del fango. Ojalá que sí. Me dan ganas de decirte algo. Estoy segura que volverías. Pero sé que no nos podemos ver porque a la mínima nos liamos otra vez y es inevitable. Pero quiero verte, tocarte la cara, besarte las mejillas, la frente, ver que eres feliz. Los niños ya casi no te recuerdan tampoco. Juan ha estado malito este invierno. No paraba de enganchar cosas y se ha quedado muy delgado. Ayer me preguntaba, mirándose al espejo, que qué era eso que se la marcaba en la piel. Eran las costillas. Blanca sigue rebelde. Ya lo sabes. Se parecía a ti, tú la entendías.
Y yo no paro de liarla. Sólo me tropiezo con chulos que no me quieren o con babosos que yo no les quiero. Y en medio de todo esto la voy liando parda con unos, con otros... y esto es una locura. Pero si no eres tú, que más me da.
Mi cajita vacía.
Al principio no quería que vinieras y me negaba en rotundo. Pero ahora, me alegro de que vengas a mi cabeza. Estarás pensando en mí tu también? estarás bien? te habrá pasado algo?
No he podido repetir nada de lo que vivimos tú y yo. A veces tiro la toalla y pierdo la esperanza. Otras veces pienso que algún día estaré preparada para repetirlo con alguien más. Fue grande. Y hermoso. Y no me arrepiento de nada de nada de lo que hicimos. Sólo de una cosa, de haberte dejado de esa forma tan radical. Pero ya sabes, había peligro de vuelta si nos veíamos. Decidí que así era lo mejor.
Me gustaría enseñarte lo que escribo y leerlo juntos en la cama. Seguro que me reprochabas cosas de mi ego y blablabla blablabla blablabla... y ver documentales de partículas y fantasear sobre el universo.
Nunca nadie me había dormido leyéndome un libro y acariciándome el pelo. Nunca nadie más lo ha hecho. Juro por dios, que si alguna vez me permito abrir mi pecho, será a alguien que también lo haga. Si no, no. Estoy muy bien sola.

No hay comentarios:

Publicar un comentario