viernes, 6 de enero de 2017

Un año a solas



A veces ser feliz es dejar de mirarte el ombligo. Soy algo tan pequeño.. tanto, algo así como un punto perdido por el espacio, formando parte de algo mucho más grande que unos pensamientos.

Iván, te querré siempre. Mientras he estado a tu lado he sido feliz. Me has recordado lo que se siente cuando te tratan como a una reina. Y he recordado que si alguien te quiere, es así como te hace sentir. Ya se me había olvidado todo por completo. Una pena, pero no puedo autoengañarme. Debo seguir la lucha, a morir o matar, pero no puedo rendirme ahora. Y pase lo que pase, siempre, simpre, tendrás noticias mías cuando me jubile, desde alguna playa de Benidorm, para pasar nuestros últimos días juntos.

Este año me he marcado como propósito estar sola. Estos últimos 4 años parecen 4 siglos. Una vorágine de idas y venidas, amor desamor, risa, llanto, nervios, anisedad, alegría.... Y me encanta vivir.... pero se me han abierto unas cuantas heridas que debo cicatrizarlas bien. No he querido que se cerraran y las he dejado sangrando demasiado tiempo. Es hora de coagular. Y necesito estar sola. Centrarme en mí por una vez. Y salir de este infierno.

Voy parando un poco los arranques, pero oh dios, parece que me muera en cada uno de ellos. Vienen por sorpresa y me estrujan y me destripan. Paso unas horas de verdadera angustia, hasta que deciden irse hasta la próxima. Tengo miedo. Me da miedo que en una de esas horas haga alguna tontería. Pienso en que se pasa, que al final siempre acaba pasando, por muy negro que sea el momento, y que me alegraré de no haber hecho ninguna estupidez. Pero me cuesta, me cuesta horrores.

Quiero centrarme en mí, quiero escribir, escribirlo todo. Quiero escribir las paredes, los techos, las calles, las noches, los días de sol. las horas en el gimnasio, los días que no trabajo. Escribir en mis cielos, sobre tu cuerpo, en mi corazón, con las manos. Quiero escribirlo todo. Y que todas las letras cobren vida. Se formen rios de tinta. y vengan volando, se deslicen sobre mi colcha blanca, la tiñan de letras, y me llenen la cama para hacerla más mullida. Escribir por todos lados, incluso al aire, para que el viento lo lleve y lo traiga, y envuelva a la gente con las letras que les hagan falta.

Quiero soltar todo lo que tengo. Perder mi tiempo escribiendo,  Vaciarme por completo sin interferencias. Pensasr y sacar y escribir y escribir y escribirlo todo. Hasta que el tintero se quede seco. Entonces, estaré curada.

Le pido a los Reyes ser feliz, como siempre. Este año a solas empieza la corriente. Que empieze por las paredes de mi casa. Que salgan de allí hacía la escalera, caigan en picado y se deslicen por todas las casas. Que las letras se cuelen en cada dormitorio, y que escojan su sueño para meterse dentro de cada una de las personas que formamos parte de un algo mucho más grande que nosotros.

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