domingo, 11 de septiembre de 2016

Ya te echo de menos, y es la diada




11 de setiembre. Desde que me separé, ésta es una fecha importante para mí. No porque pasara nada, ni porque tenga ningun aniversario por celebrar. Es porque llevo unos años que en este día hay alguna revolución, alguna pequeña cosa digna de memorar en mi alma.
Hace dos años, estuve con mi mejor amigo, que en aquella época aún no lo era, pero que ese día pasó a serlo.
En este día de hace pocos años volvió don diablo. Fue increíble. Estuvo un tiempo más hasta que lo eché del todo. Que pena que fuera tan diablo, y yo tan poco bruja. Lo nuestro era imposible. Sin embargo, los momentos más felices los viví a su lado, por todas las ciudades, por todas las calles, por todos los bancos, y en las noches que estuvimos juntos.
El año pasado te sentía superdistante y me fuí. También el 11 de setiembre. Por la noche estuve bebiendo hasta quedarme dormida en el suelo. Empezó la tristeza, el invierno, el frío, las flores secas y toda la escala de grises del mundo, que no menguó un poco hasta que volviste. 
Este año es 11 de setiembre otra vez. Hace un rato que te has ido y ya te echo de menos. Me habría ido contigo, pero quizás te habrías agobiado. Me he enamorado y me obnuvilas. Este año voy a intentar ocupar mi tiempo en otras cosas, a ver si así no pienso tanto en ti y se me pasa un poco esta tristeza que me llena por dentro cuando te vas.
Pero sé que esta vez no te vas del todo. Me dan ganas de quererte tanto, es tan hermoso esto que me está pasando. Seguro que tú ya conoces esta sensación, pero es que yo lo siento todo tan nuevo... Me tengo que reprimir las ganas de decirte te quiero. Cuando te abrazo por la espalda noto tan fuerte mi corazón que temo que tú también lo sientas. Un día me vas a hacer llorar de placer, anoche casi lo consigues. Y tú preocupado porque piensas que no me gusta del todo. Si lloro de placer algún día, no te asustes, que es que me sale solo, y no quiero reprimirlo. Bastante represión me impuse yo solita el año pasado.
Una vez me propuse dejar de llorar, y juré que sólo lloraría por placer. Y quiero que así sea.



No hay comentarios:

Publicar un comentario