viernes, 11 de diciembre de 2015

A qué saben los sueños, dímelo

Me gustaría saber a qué saben los sueños. Creo que se me van a cumplir todos juntos del tirón. Y me pregunto a qué saben. Dímelo tú que los has tenido. Dímelo, no seas egoísta y te lo quedes todo para tí. Ayer ví a alguien que se parecía a tí, el mismo porte de espalda. Y el corazón casi se me sale por la boca. Qué asco me doy a mí misma sintiendo esto. Así que cambio de pensamiento, otra vez a ser positiva y pensar en los sueños, en que los estoy acariciando con la punta de los dedos. Que se acabó todo esto, que viene una nueva era. Y que para conseguirlo te he tenido que dar con la puta puerta en todas las narices. Y tú ni siquiera te has movido. Juraría que no has ni parpadeado. A veces me gustaría pegarte, empujarte, provocarte a que reaccionaras. Parece que por tus venas no corriera la sangre, qué mal te congela? y eso no es un desamor porque no me lo trago. En mi sueño te pego una bofetada y espabilas. Me gustaría saber cómo sabe el sueño hecho realidad. Y algún día, más tarde que temprano, te voy a voler a ver, tarde o temprano, y me tendré que morder el labio para refrenar las ganas de darte una buena y sonora bofetada. Así que, no vas a poder reaccionar nunca. Ahí te quedarás, pasmado, con cara de póker y pensando en qué sabe dios lo que se te pase por esa puta cabeza.
Y lo sé, me estoy deslenguando. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario