Otra vez otra tonta discusión. Hace doble juego. A mí me dice unas cosas. A los demás, otras. Y además de todo, la culpa es mía por no querer darme cuenta de cómo es la realidad. En el fondo, siempre lo he sabido. Y basta ya también.
Han pasado dos años, casi tres. Mi vida no va a remontar hasta que no me deshaga del último, del que queda. Así que adiós y muy buenas. A estas alturas de mi vida ya no estoy para tonterías ni niñerías. Si hace daño, fuera.
No soy un bien que se pueda adquirir, ni soy yo de nadie. Por qué cuesta tanto entender? han pasado dos años, casi tres, y pese a haber estado con otros tíos, se piensa que soy de él! pero estamos locos o qué! que no soy de nadie, ni de ti siquiera.
Cada vez estoy más convencida de lo de puta madre que estoy así, sola. Conforme van pasando los años, estoy más solitaria.. pero es que estoy mejor! A estas alturas, ha pasado un montón de gente, ya, por mi vida. Esto se va a convertir en irreversible. Y doy gracias a dios.
Respiro. Se va pasando el mosqueo. Qué facilidad tengo para subirme por las paredes, las nubes, escupir al cielo, o lo que haga falta. Ya está, ya voy bajando poco a poco.
Es el último que quedaba. Y lo he tenido que echar. Lo siento. Pero yo voy primero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario