sábado, 20 de agosto de 2016
Decidida
Me apetece escribrir muchísimo. Me apetece hacer una carta, o un diario, o una novela o yo que sé, alguna crónica de alguna muerte anunciada.
Hoy estoy tan tierna que si me tocas te envuelvo. Pienso en ti, varias veces al día. Pienso que en 3 o 4 veces ya me has vuelto a atrapar. Y no siento miedo ni lástima ni es desagradable. Esta vez me pasa justo lo contrario. Me sorprendo riendo, y la presión ya no está en mi estómago, ha ido subiendo y la noto en el pecho, como una corazonada, como un vuelco, como algo que pone a todo mi ser chispeante. Me hace sentir bien y me gusta. Sabía que volveríamos. Te he echado mucho de menos. Me gustaría amarte haciendo el amor. Quiero follarlo todo. De todas las maneras. Me sube la temperatura, la adrenalina, la bilirrubina y yo que sé si hay algo más que me pueda subir. La presión se mantiene en el pecho. Mi copa de venus se convierte en zona erógena.
Me he vuelto a enamorar en tres o cuatro veces y sin condón.
Fóllame el alma, me da igual mañana, quiero llevarme el momento para guardarlo. Quiero vivirlo, y no tengo miedo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario