Hoy he conocido a un chico. Estaba esperando a que me atendiera su compañera, me he sentado en un taburete y él estaba sentado en una mesa con dos clientes. Me miró unas cuantas veces. Miraba su mesa porque me gustaban más esas sillas para sentarme, y nos cruzamos las miradas en varias ocasiones. Es rubito, con barba, con el pelo algo largo, más alto que yo, y parece simpático. Cuando ha acabado con sus clientes, se ha marchado al desapcho y he aprovechado para sentarme en las sillas donde estaban mientras esperaba a que viniera su compañera. Entonces él salió de su despacho y nos miramos de frente, por un momento pensé que se iba a sentar conmigo. Más tarde, su compañera me atendió y me ha dado hora para la semana que viene.... a qué no adivinais con quién... pues sí, con el rubiales.
Esta semana sola la llevo más o menos bien, por no decir bastante bien. Descanso sin niños, sin trabajar.. sin hacer nada más allá que lo que me plazca en el momento. Aprovecho para hacer cosas que nunca tengo tiempo.He empezado bastante fuerte con la rutina del gym y hoy me duelen todos los músuculos del cuerpo. Aprochechando que tengo tiempo estoy acabando machacándome.
Me siento bastante tranquila y en paz. No necesito a nadie, a los idiotas los veo de lejos, y hago lo que me place. No me siento encerrada, ni atrapada, ya no, y no se muy bien qué es lo que ha cambiado, pero me alegro de que así sea. Ya me va tocando ser feliz a mi también.
No hay comentarios:
Publicar un comentario