lunes, 31 de agosto de 2015

Soñé que me querías




Después de un par de días,
de noche en negro, 
anoche,
soñé que me querías.
Y que me querías de verdad, 
y que me querías entera. 
Soñé con tu cara, 
sonriente, 
y con tus ojos,
brillantes.
Soñé que era feliz,
soñé con ser dichosa.
Y soñé y soñé...
últimamente sólo sueño.

Pero la realidad es la que manda,
y su verdad,
es la que me convierte en agua.

Y sé, 
que aún es pronto,
y sé, 
que no explotaron sentimientos,
 y sé, 
que nos quedaron muchas cosas por sentir,
y que a mí, 
me habría encantado sentirlas todas,
todas, todas, y todas
pero contigo.

Lo nuestro, 
no fue un amor ciego,
ni un romance desesperado.
Fue un amor desencajado,
de idas y venidas,
de ahora no te hablo,
y de ahora te abrazo,
de compartir silencios,
de no dejar nada claro.
Y de mentir,
y de dar otra oportunidad.
De besar tus labios,
y fotografiar los anhelos.
Perfección imaginada.
Este mar, tiene medusas,
y este cielo, se nubla.

Ahora toca pagar,
por confundir la ficción,
con esta puta realidad.

No me valistes la vida al final,
ni quisistes valerla tampoco.

Y lo que me apena
es que aún así,
me hubiera gustado contarte,
que anoche soñé contigo,
y que soñé, 
y que soñé que me querías.

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